|
Ardillas
Pertenecen al orden Rodentia, de la familia de los esciúridos. Su cuerpo
mide entre 19 y 24 centímetros y la cola de 15 a 20.
Se trata de una especie no amenazada.
La ardilla es una especie antigua. Se han encontrado restos fósiles entre
los 20 y 30 millones de años de edad.
Hoy en día, las ardillas habitan en los cinco continentes. En españa
podemos encontrar ejemplares de dos especies, la ardilla roja y la moruna.
 |
La ardilla roja es un animal muy sociable y simpático. Es habitual
verla en parques o jardines. Lleva bastante bien la presencia humana y puede
aceptar alimentos de las personas.
Sin embardo, cuando vive en los bosques y no está acostumbrada a
las personas, huye al menor ruido o movimiento. Una vez a salvo, su curiosidad
hará que mire lo que ha provocado su huida.
Las ardillas son animales sumamente rápido y ágiles. Esto
es debido a las uñas que tiene en sus dedos, que permiten una buena
sujeción a los árboles. Al descender de un árbol, siempre
lo hace cabeza abajo.
La movilidad que tiene en sus patas delanteras le permiten sujetar y pelar
los alimentos con gran facilidad.
El nido que construyen estos animales son de suma importancia. Suele tener
más de uno en su territorio, que suele ser entre 200 y 300 metros.
Los machos delimitan esos territorios mediante la orina y otras marcas.
El nido principal es el que utiliza la hembra para dar a luz a sus crías
y el resto para descansar, como refugio o como almacén de alimentos.
|
El agua es un factor que condiciona su existencia como especie, por lo que
necesita vivir cerca de lugares con presencia continua de agua como pueden ser
los ríos, manantiales, arroyos, etc.
La ardilla es un animal activo durante todo el año, por lo que no hiberna.
Cuando llegan los días más fríos o más calurosos,
disminuye su actividad refugiándose en sus nidos. Las horas de mayor
actividad de este animal son las primera del día, al amanecer, y las
primeras de la tarde.
|